domingo, 30 de abril de 2017

Inspiración


A lo largo de mi existencia me han inspirado muchas cosas. Lugares, momentos, personas, miradas, besos, atardeceres, amaneceres...
A veces una simple taza de café o la sonrisa de un niño.

La inspiración nunca surge de la nada, algo la provoca, algo te hace arrancar. Es ese mismo algo que te arranca las ideas bruscamente de la cabeza, del corazón.

Son esas ganas de escribir, de sentir. Esas ganas de decir...SÍ. De pronto ese bloqueo desaparece y las ideas brotan a borbotones, las ganas de decir SÍ emanan con fuerza, con furia. Ideas y ganas incontrolables como un torbellino, sentimientos y emociones como una avalancha.
El tiempo se detiene y me pierdo entre palabras y pensamientos, entre tu boca y tus piernas. Las palabras parecen bailar en mi cabeza al ritmo de tus caderas y solo pienso en decir: SÍ.

Una sola presencia que te arranca las mejores cosas que llevas dentro y provoca los mejores momentos.
Una sola presencia repleta de primeras veces, momentos únicos e irrepetibles.

Cuando estás inspirado lo sabes, lo sientes...y sabes que lo que escribes no es tuyo, te lo han arrancado de lo más profundo de tu ser con la chispa adecuada, por eso, tienes la obligación de decir: SÍ.

Todos los artistas son adictos a muchas cosas para inspirarnos, para reproducir sintéticamente esas cosas que nunca ocurren y que solo son perfectas en el papel...pero no hay nada más adictivo que una MUSA, no hay nada más adictivo que TÚ...
Y los temblores no son por las emociones y los momentos vividos, son por el mono. Adicto a esa forma que tienes de arrancarme las palabras, yonki de tus besos.

Y me dá miedo no poder escribir si eso me falta, si tú me faltas. Me da miedo la puta página en blanco, me da miedo que las palabras se pierdan en el vacío y se vuelvan inertes. Es como si el corazón se congelase, la mente se paralizase y las manos no supieran qué hacer.

Cuando la inspiración no viene, inventas, cuando tú me la arrancas, es perfecta....

No hay comentarios:

Publicar un comentario